La fractura de cadera trae severas consecuencias para la salud, sobre todo porque necesita cirugía y puede generar pérdida de independencia para quien la padece. Las mujeres -en general, después de la menopausia- son las principales víctimas de esta situación, ya que la osteoporosis es la responsable de que los huesos se debiliten.
En la Argentina, cada 24 minutos se produce una fractura de cadera y la mitad de las personas afectadas queda imposibilitada para trasladarse. Más del 70 por ciento de estas fracturas se da en mayores de 45 años que tienen osteoporosis.
Por eso, en el Día Mundial que lucha contra esta patología, que se recordó el martes 20, especialistas de la Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF por sus siglas en inglés) alertaron sobre la necesidad de reducir las caídas en el hogar y en el exterior.
Las cifras nacionales pertenecen a las guías publicadas por un consenso argentino de especialistas en la enfermedad. Según estos datos, por año se producen 320 fracturas cada 100 mil mujeres mayores de 50 años y 125 cada 100 mil hombres del mismo grupo etario. Teniendo como base la cantidad de población en 2007, son más de 21.700 fracturas de cadera por año en la Argentina, lo que da una relación de una fractura cada 24 minutos.
En Mendoza, Fernando Saraví, jefe del Servicio de Densitometría de la Fundación Escuela de Medicina Nuclear (Fuesmen), explicó que después de la menopausia una de cada tres mujeres sufre la enfermedad. "En esta época de la vida ya no está la protección hormonal, por lo que hay que prestar especial atención a los cuidados. A partir de los 70 años aumentan considerablemente las fracturas de cadera", detalló el profesor de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNCuyo.
Por eso es clave -completó Saraví-, consumir calcio, vitamina D y realizar actividad física. "Después de la menopausia hay una mayor propensión a las caídas porque hay una menor fuerza muscular. Puede haber un deterioro de la coordinación muscular y, más aún, si hay problemas en la vista", enfatizó el profesor de la UNCuyo.
Saraví dijo que hay que desmitificar la enfermedad asociándola únicamente con las mujeres, ya que entre 20 y 25 por ciento de los casos tiene a los hombres como protagonistas. "Lo que sucede en estas situaciones es que están subdiagnosticados y saben que tienen la enfermedad cuando se quiebran la cadera", argumentó.
Las caídas en el hogar
Desde la Sociedad Argentina de Osteoporosis (SAO), Luis Fernando Somma, presidente de la entidad, recalcó que la fractura de cadera es la complicación más grave de esta patología, por su morbimortalidad asociada.
"Se produce por traumatismos muchas veces mínimos, generalmente desde la posición de pie y la mayoría de las veces en el hogar. Es dolorosa, discapacitante y requiere hospitalización para su tratamiento", señaló.
Somma destacó que son las mujeres las que con más frecuencia se caen en el interior del domicilio, "particularmente en la cocina y el baño, mientras que los varones lo hacen con mayor frecuencia fuera del hogar".
La consecuencia directa de fracturarse la cadera -recordó Mario Morosano, docente de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario- es el temor a volver a caerse; por eso, las personas que pasan por este trance comienzan a desarrollar aislamiento y a disminuir sus actividades de la vida cotidiana.
Cómo prevenir
Hay que recordar que la osteoporosis es una enfermedad caracterizada por la pérdida progresiva de la densidad y adelgazamiento del hueso, lo que predispone a sufrir fracturas de cadera, muñeca y pelvis, entre otras.
La pérdida de hueso se produce de forma "silenciosa" y progresiva. No suele haber síntomas, hasta que se produce la primera fractura. Se puede detectar mediante una densitometría ósea, es decir, un estudio indoloro, que permite tratarla antes de que se produzcan más lesiones.
Para prevenir el deterioro óseo, una de las principales medidas es el consumo de calcio durante toda la vida. La ingesta diaria recomendada ronda los mil miligramos diarios; se cumple el objetivo si se consume, por ejemplo, medio litro de leche descremada, una porción de muzzarella y una porción de pastas.
También se aportan nutrientes con productos lácteos enriquecidos, tales como yogures fortificados, que suman 500 miligramos de calcio en cada unidad.
Las otras claves para conservar el hueso son la actividad física y la vitamina D, que se obtiene mayoritariamente con una exposición diaria de unos minutos al sol, en los horarios permitidos.
Paola Bruno - pbruno@losandes.com.ar
lunes, 26 de octubre de 2009
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