Las técnicas de masoterapia, asociadas hasta hace poco al placer, cada vez más se instalan como un complemento recomendado para mejorar la calidad de vida.
Cuando va llegando el ocaso del año, generalmente, las energías decaen y el cuerpo empieza a hacer sentir el maltrato del que fue producto a lo largo de un año de tensiones a causa del trabajo y el estudio.
Si bien los beneficios de los masajes son conocidos y aprovechados desde hace años por culturas milenarias, actualmente existen técnicas y usos que pueden resultar muy beneficiosos como complemento para mejorar nuestra calidad de vida.Si bien la cantidad de tipos de masajes es innumerable, dependiendo de los elementos que se utilicen para realizarlos, lo cierto es que la utilidad de esta técnica puede redundar en beneficios para cualquier persona de cualquier edad.
La masoterapia es la técnica que engloba el uso de distintas técnicas de masaje con fines terapéuticos. Depende de quien los realice, es decir, si son profesionales de la salud o masajistas, pueden ser utilizados para tratamiento de enfermedades y lesiones o para fines no sanitarios. En este último grupo se engloban los masajes descontracturantes, y, respecto al plano estético, se encuentran los modeladores y de drenaje linfático.
La reflexología, otra técnica diferente basada en aplicar presión en ciertos puntos de pies y manos en los que se encuentran reflejos de los distintos órganos del cuerpo, es más cercana a una terapia de medicina alternativa que está ganando adeptos como método para aliviar el malestar del cuerpo.
En cuanto a las contracturas, muchas veces suelen ser producto de malas posturas o malos esfuerzos. Básicamente, son el resultado de la concentración de ácido láctico en el músculo, que provoca las consabidas tensiones, sobre todo en la zona de la espalda y cuello.
En este caso, los masajistas, con la aplicación de ciertas maniobras específicas, actúan sobre el foco de la contractura para disolver esa concentración de ácido láctico, para devolver el alivio a la musculatura afectada.
Uno de los beneficios que se agrega respecto a los masajes es la reactivación y la mejora de la circulación sanguínea. Esto no sólo opera en un cambio externo, como se manifiesta en el aspecto de la piel, sino también en el plano interno, devolviendo la irrigación a las zonas más afectadas.
El uso estético de los masajes ya es una práctica instalada y comprobada. En este aspecto, se pueden encontrar los masajes modeladores y los de drenaje linfático.
En ambos casos se opera una mejoría notable en el aspecto de la piel y permiten mejorar la irrigación sanguínea hacia las zonas sobre las que se trabaja. Los masajes modeladores ayudan a tornear la figura y mejorar visualmente la estética de ciertas zonas donde suele concentrarse adiposidad. Pero, si bien contribuyen con la difícil tarea de estar en forma, no ayudan a adelgazar. Los masajes modeladores permiten disminuir centímetros de contorno, pero para bajar de peso es necesario seguir un plan de alimentación equilibrado.
Los de drenaje linfático, por su parte, permiten limpiar los tejidos de las toxinas que se acumulan. Estas sustancias son llevadas, mediante las maniobras de los especialistas, al torrente linfático para ser eliminadas con la orina. Además, permiten prevenir la aparición de arañitas y es el elegido por las embarazadas para aliviar las piernas inflamadas. Este tipo de masajes, además de ser los más amables porque casi no se sienten, son los mejores masajes a nivel global porque reportan un beneficio completo y desintoxicante de los tejidos.
En la elección de un buen masaje debe primar la premisa de que es un complemento ideal para mejorar la calidad de vida y un condimento en el que la salud es el plato principal. Por eso, además de recurrir a estas alternativas para mantener el cuerpo en condiciones, es necesario mantener hábitos saludables en las comidas y realizar actividad física.
Además, para no correr riesgos, se debe recurrir a centros de estética que brinden tratamientos personalizados y acordes a las necesidades de cada paciente. Si bien los masajes no tienen contraindicaciones ni peligros graves para la salud, en manos de personas competentes pueden resultar la mejor opción para aliviar el malestar o lograr los resultados estéticos deseados.
Por eso, los masajes manuales permiten dar a esta técnica la intensidad necesaria en cada caso y cuidar a los pacientes de algunos aspectos que pueden no resultar benéficos.
Pero, además de los beneficios físicos enumerados, producen un bienestar psicológico y contribuyen al equilibrio emocional. Asimismo, los masajes deben estar acompañados de una atmósfera propicia donde el paciente pueda relajarse para que el trabajo de los masajistas sea del mayor provecho.
Comer sano, hacer actividad física y, sobre todo, tomar mucha agua son claves esenciales para lograr que los masajes colaboren con el bienestar físico y emocional para llegar a fin de año con energías renovadas.
domingo, 13 de diciembre de 2009
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