lunes, 22 de junio de 2009
El dengue creció 22% entre abril y junio
a pesar de que la ministra ocaña había anunciado el “fin del brote epidémico”
Los sanitaristas afirman que el número de contagiados triplica al real. Aseguran que si no se trabaja durante el invierno habrá una nueva epidemia cuando llegue la primavera.
Aunque entre abril y junio los casos de dengue en el país aumentaron más de un 22%, la ministra de Salud, Graciela Ocaña, anunció públicamente “el fin del brote epidémico” del dengue en la provincia del Chaco, la más afectada, y desató la polémica. Distintos sanitaristas criticaron el anuncio y advirtieron que queda mucho por hacer en la Argentina para evitar más muertes por la picadura del Aedes aegypti. “Podemos decir que el brote epidémico ha finalizado y desde hace 20 días no se han reportado casos positivos en la provincia”, dijo Ocaña hace una semana, durante la apertura de un seminario internacional sobre enfermedades vectoriales en el Chaco. Los últimos datos del Ministerio de Salud de la Nación corresponden al 9 de junio, cuando se confirmaron cinco muertos y 27.752 infectados, entre autóctonos (25.828, distribuidos en 13 provincias) e importados (886), y todavía había 1.035 en consulta. Pero los sanitaristas afirman que el número real triplica esas cifras; a fines de abril, la cantidad de infectados –siempre según la cartera sanitaria– ascendía a 22.726. La mayoría de los nuevos 5.026 pacientes pertenecían a las provincias de Chaco y Catamarca, tal como informó por entonces el director nacional de Prevención de Enfermedades y Riesgo, Hugo Fernández.“La frase de la ministra fue poco feliz y contradictoria”, acusó Edgardo Trivisonno, médico sanitarista y ex subsecretario de Salud del gobierno porteño. “El 8 de abril, en una reunión que mantuvo con las autoridades de Salud de la ciudad y la provincia, había declarado que “el dengue vino para quedarse” y que “la enfermedad no es evitable pero sí prevenible”, recordó el sanitarista. Y remarcó: “Es la epidemia más importante de la historia argentina, después de la de fiebre amarilla de 1871”. Trivisonno, además, se encargó de advertir: “Puede ser que el mosquito muera a una temperatura de 10 grados pero los huevos que depositaron las hembras del Aedes durante la epidemia pueden sobrevivir un año. Con los calores de septiembre, las larvas serán la nueva generación de mosquitos adultos, por lo cual podríamos llegar a tener más dengue y de mayor peligrosidad”. Para Gonzalo Basile, presidente de Médicos del Mundo en la Argentina: “Es una irresponsabilidad absoluta que la autoridad del Ministerio de Salud de la Nación diga, con semejante liviandad, que esto finalizó. Es un mensaje político institucional peligroso porque llama a no elaborar un plan estratégico y acciones de prevención, promoción y vigilancia epidemiológica para enfrentar lo que viene. La cuestión del dengue no terminó en la Argentina como problema de salud colectiva”. Basile recordó que la Organización Panamericana de la Salud, en la que participan todos los países del continente desde hace 15 años, le viene solicitando al Estado argentino elaborar un plan de gestión integrada contra el dengue. “¿Alguien lo vio?”, se preguntó el especialista.Tomás Orduna, infectólogo del Hospital Muñiz, explicó a Crítica de la Argentina que las epidemias tienen un principio y un final: “Dar por terminado un brote, o en este caso una epidemia, no quiere decir que no podamos tener otra en los mismos lugares con distinto serotipo o en otros lugares con el mismo serotipo”. El infectólogo coincide en que el tema no terminó porque hay que encargarse de prevenir otro brote: “De acá hasta octubre tenemos que poner todos los cañones en ‘descacharrizar’ y eliminar criaderos, porque corremos el riesgo de tener una nueva epidemia el año que viene. La sociedad todavía no tiene claro este tema, sobre todo en el área metropolitana. Hay que hacer campaña sobre esto más allá de las que hay de gripe. El trabajo en el invierno es fundamental”, advirtió.En Santiago del Estero sube El ministro de Salud y Desarrollo Social de Santiago del Estero, Luis Martínez, informó esta semana 588 casos de dengue en la provincia en lo que va del año. Aunque reconoció que bajó el ritmo del avance de la enfermedad, también advirtió que el número de personas afectadas continúa en ascenso. Martínez precisó que, del total de casos registrados, 410 son autóctonos y 178 importados, y agregó que todavía hay 170 muestras de sangre en estudio.“Esta situación se debe a las temperaturas bajas, por lo que hace más de dos semanas y media que no hemos tenido casos sospechosos”, explicó el funcionario.
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