Según estudios las mujeres posmenopáusicas que son sometidas a un ultrasonido tienen mayores probabilidades de que les sea detectado el cáncer en sus primeras etapas
Sólo una cuarta parte de los casos de cáncer de ovario invasivo son detectados en sus primeras etapas, cuando la enfermedad es más tratable. Pero según una nota publicada por The New York Times, los resultados preliminares de una extensa prueba clínica indican que las mujeres posmenopáusicas que son sometidas a un ultrasonido ya sea transvaginal o una prueba de sangre seguida de un ultrasonido tienen mayores probabilidades de que les sea detectado el cáncer en sus primeras etapas. Con esto, la mitad de los casos de cáncer pueden ser tratados antes de extenderse más allá de la pelvis.
Aunque los resultados sugieren que el uso extendido de las pruebas de detección de cáncer de ovario puede ser factible-- desde hace tiempo un punto que ha causado controversia-- los científicos advierten que los beneficios todavía no son claros. Muchas de las mujeres que participaron en la prueba tuvieron resultados positivos falsos en los exámenes de detección, los cuales derivaron en cirugías y complicaciones innecesarias, especialmente entre quienes sólo fueron sometidas a pruebas de ultrasonido. Todavía no existen evidencias de que las pruebas de detección reduzcan el índice de mortalidad por cáncer de ovario, dijeron los investigadores.
Los resultados surgidos de pruebas de detección practicadas a cerca de 100 mil mujeres británicas fueron publicados en la versión en línea de The Lancet Oncology.
La extensa prueba clínica hace uso de sofisticados algoritmos de investigación para interpretar los resultados de un controvertido análisis de sangre llamado prueba de determinación tumoral o antígeno tumoral-125 (Ca-125), el cual fue aplicado en intervalos específicos y en algunos casos, complementado con un ultrasonido. Se prevé que el estudio continúe hasta el año 2014.
"Hemos demostrado que podemos detectar cáncer de ovario en la mayoría de las mujeres con mucha mayor anticipación y antes de que presenten síntomas", indicó el doctor Ian Jacobs, director del Instituto para la salud de la mujer de la Universidad de Londres (UCL).
No obstante, el doctor Jacobs advirtió que "las mujeres que estén considerando someterse a estas pruebas deben entender y darse cuenta de que existe la posibilidad de que les hagan más daño que bien". "Tenemos razones para pensar que podría salvar vida", añadió pero "la pregunta es ¿salvará suficientes vidas como para equilibrar el daño que hace?"
La prueba clínica incluye la participación de aproximadamente 202 mil 638 mujeres británicas de entre 50 y 74 años que fueron reclutadas en los años 2001 a 2005. Cerca de la mitad fueron asignadas de manera aleatoria a un grupo que no fue sometido a estudios para descartar cáncer de ovario, mientras que el resto fueron asignadas aleatoriamente para ser sometidas a estudios anuales de ultrasonido y a la prueba Ca-125 seguidos de un ultrasonido en los casos indicados.
En las primeras pruebas de detección se localizaron aproximadamente 58 casos de cáncer invasivo y 28 de ellos ó 48% se encontraban en sus primeras etapas, reportó el estudio. No se registraron diferencias significativas entre los dos métodos de detección, aunque la tasa de cirugías innecesarias fue mucho más alta entre las mujeres que sólo se sometieron al ultrasonido.
Robert Smith, director de detección del cáncer de la Sociedad Americana del Cáncer (ACS, por sus siglas en inglés), indicó que aunque es importante realizar pruebas clínicas extensas, los resultados preliminares deben ser interpretados con cautela. "No estamos ni remotamente cerca de saber cómo someter a las mujeres en riesgo a estas pruebas de detección o incluso si deberíamos hacerlo", dijo.
Desde hace tiempo, grupos médicos se han manifestado en contra de utilizar los resultados de un solo examen de sangre como base para llevar a cabo una intervención. (Traducción: Gabriela Cornejo).
viernes, 20 de marzo de 2009
Controversia por cáncer de ovario
Según estudios las mujeres posmenopáusicas que son sometidas a un ultrasonido tienen mayores probabilidades de que les sea detectado el cáncer en sus primeras etapas
Sólo una cuarta parte de los casos de cáncer de ovario invasivo son detectados en sus primeras etapas, cuando la enfermedad es más tratable. Pero según una nota publicada por The New York Times, los resultados preliminares de una extensa prueba clínica indican que las mujeres posmenopáusicas que son sometidas a un ultrasonido ya sea transvaginal o una prueba de sangre seguida de un ultrasonido tienen mayores probabilidades de que les sea detectado el cáncer en sus primeras etapas. Con esto, la mitad de los casos de cáncer pueden ser tratados antes de extenderse más allá de la pelvis.
Aunque los resultados sugieren que el uso extendido de las pruebas de detección de cáncer de ovario puede ser factible-- desde hace tiempo un punto que ha causado controversia-- los científicos advierten que los beneficios todavía no son claros. Muchas de las mujeres que participaron en la prueba tuvieron resultados positivos falsos en los exámenes de detección, los cuales derivaron en cirugías y complicaciones innecesarias, especialmente entre quienes sólo fueron sometidas a pruebas de ultrasonido. Todavía no existen evidencias de que las pruebas de detección reduzcan el índice de mortalidad por cáncer de ovario, dijeron los investigadores.
Los resultados surgidos de pruebas de detección practicadas a cerca de 100 mil mujeres británicas fueron publicados en la versión en línea de The Lancet Oncology.
La extensa prueba clínica hace uso de sofisticados algoritmos de investigación para interpretar los resultados de un controvertido análisis de sangre llamado prueba de determinación tumoral o antígeno tumoral-125 (Ca-125), el cual fue aplicado en intervalos específicos y en algunos casos, complementado con un ultrasonido. Se prevé que el estudio continúe hasta el año 2014.
"Hemos demostrado que podemos detectar cáncer de ovario en la mayoría de las mujeres con mucha mayor anticipación y antes de que presenten síntomas", indicó el doctor Ian Jacobs, director del Instituto para la salud de la mujer de la Universidad de Londres (UCL).
No obstante, el doctor Jacobs advirtió que "las mujeres que estén considerando someterse a estas pruebas deben entender y darse cuenta de que existe la posibilidad de que les hagan más daño que bien". "Tenemos razones para pensar que podría salvar vida", añadió pero "la pregunta es ¿salvará suficientes vidas como para equilibrar el daño que hace?"
La prueba clínica incluye la participación de aproximadamente 202 mil 638 mujeres británicas de entre 50 y 74 años que fueron reclutadas en los años 2001 a 2005. Cerca de la mitad fueron asignadas de manera aleatoria a un grupo que no fue sometido a estudios para descartar cáncer de ovario, mientras que el resto fueron asignadas aleatoriamente para ser sometidas a estudios anuales de ultrasonido y a la prueba Ca-125 seguidos de un ultrasonido en los casos indicados.
En las primeras pruebas de detección se localizaron aproximadamente 58 casos de cáncer invasivo y 28 de ellos ó 48% se encontraban en sus primeras etapas, reportó el estudio. No se registraron diferencias significativas entre los dos métodos de detección, aunque la tasa de cirugías innecesarias fue mucho más alta entre las mujeres que sólo se sometieron al ultrasonido.
Robert Smith, director de detección del cáncer de la Sociedad Americana del Cáncer (ACS, por sus siglas en inglés), indicó que aunque es importante realizar pruebas clínicas extensas, los resultados preliminares deben ser interpretados con cautela. "No estamos ni remotamente cerca de saber cómo someter a las mujeres en riesgo a estas pruebas de detección o incluso si deberíamos hacerlo", dijo.
Desde hace tiempo, grupos médicos se han manifestado en contra de utilizar los resultados de un solo examen de sangre como base para llevar a cabo una intervención. (Traducción: Gabriela Cornejo).
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